El KPI es el termómetro; el objetivo, la campaña

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Un KPI nunca "se cumple": se mantiene sano. Es el termómetro de una parte de tu empresa, y lo mirás siempre.

Un objetivo, en cambio, es una campaña: tiene una meta, una fecha y un plan. Cuando termina, el KPI sigue ahí, midiendo.

Un ejemplo

Una agencia que entrega tarde mide entregas a tiempo todas las semanas. Cuando el número cae, abre un objetivo: "volver a 90% de entregas a tiempo antes de fin de mes". El objetivo termina; el termómetro queda.

Qué cambia

  • El equipo sabe qué mirar todos los días.
  • Cada problema tiene una meta y un responsable.
  • Los agentes trabajan sobre el plan, no sobre una lista suelta de tareas.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre un KPI y un objetivo?
El KPI es el termómetro de una parte de tu empresa y se mira todo el tiempo. El objetivo es una campaña para mejorarlo, con meta, fecha y plan.
¿Cuándo conviene abrir un objetivo?
Cuando el KPI cae fuera de su rango sano. Por ejemplo: si las entregas a tiempo caen, el objetivo es volver a 90% antes de fin de mes.

¿Por qué KPI empezar?

Contanos qué le duele a tu empresa y te proponemos qué medir primero.

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